DOLOR INGUINAL DEL DEPORTISTA O PUBALGIA. Caso clínico.

Hoy desarrollaremos el caso de O.E., jugador de 17 años, juvenil de segundo año y futura promesa del fútbol paraguayo. Es internacional con la selección guaraní y perteneciente al A.D Unión Adarve, equipo madrileño que compite en 2ª División B.


El paciente nos describe que en el transcurso del partido, realizó un contra-balón con un adversario y al estirar la pierna para cortar el balón tuvo una sensación de desgarro en la región del aductor que le irradió hasta la ingle, justo en el momento del impacto contra el balón.


Acude a consulta tras 5 meses en reposo deportivo y haber pasado otras complicaciones secundarias en el hospital, ya que permaneció ingresado 2 semanas de encamamiento total. Este dato fue muy relevante a la hora de desarrollar el plan de fisioterapia, ya que las facultades físicas que presentaba estaban lejos de su nivel habitual en competición.





Realizamos la anamnesis, diagnóstico diferencial, exploración y valoración funcional del paciente, teniendo muy en cuenta el contexto deportivo en el que se encuentra. No disputar partidos esta temporada puede poner en juego su convocatoria. Por tanto le echamos un pulso al tiempo, siguiendo siempre los plazos de recuperación estimados.


Sabemos que el dolor inguinal o también mal llamada pubalgia u osteopatía dinámica de pubis, consiste en un desajuste de las cadenas musculares que se insertan en la sínfisis del pubis. Los músculos normalmente implicados son el recto anterior del abdomen, los aductores y los isquiotibiales.


Importante la realización del diagnóstico diferencial y no confundir con lesiones musculares de aductores como rotura muscular o desgarros, ya que el abordaje y pronóstico será muy diferente.




En el dolor inguinal del deportista, el paciente normalmente señala el dolor a punta de dedo, justo en la ingle (en hombres debajo de la zona genital) y, en función de la gravedad de la lesión, refiere dolor incluso con pequeñas contracciones musculares o movimientos pequeños.


Es una lesión de larga evolución que es muy importante abordar de forma progresiva. El paciente a menudo pierde la motivación, impotente de estar con dolor tanto en reposo como en movimiento. Además del decaimiento, existe un componente de ansiedad por volver a jugar y una cierta presión desde el club y la selección que buscan su reincorporación cuanto antes.


Por ello es muy importante educarle y hacerle consciente de la complejidad de la lesión y de su abordaje. De esta forma tendremos una buena adherencia al tratamiento.







Como toda lesión, la recuperación no es lineal, sino que tendremos altos y bajos. Lo más importante es tener constancia e ir adaptando los estímulos de una forma correcta para generar los cambios deseados en los tejidos, según la fase del tratamiento que nos encontremos.



TRABAJO EN CAMILLA


A través de técnicas de terapia manual como inhibición de puntos gatillo miofasciales, técnica neuromuscular, estiramientos y tratamiento fascial, el trabajo en camilla fue dirigido a la mejora de los siguientes aspectos:


  • Mejora de la funcionalidad.

  • Disminución del dolor.

  • Mejorar la rigidez muscular y flexibilidad de la musculatura implicada.

  • Activación y correcto procesamiento del reclutamiento neuromotor.