• Andrés Ruiz

Los fármacos, remedio cortoplacista.


Vivimos en una sociedad en la que tenemos acceso a infinidad de servicios desde cualquier parte del mundo a través de internet, incluso en un tiempo récord. La lucha de los mercados y de las grandes empresas por generar y captar nuestra atención se ha convertido en una constante creación de falsas necesidades consumistas, en la que la variable del tiempo lo es todo. Todos quieren competir por nuestro tiempo.


Esta visión reduccionista del tiempo es la que hace que cuando hablamos de problemas de salud, perdamos la paciencia con cosas en las que la frase "todo lleva su tiempo" se tiene que tomar al pie de la letra.


Por ejemplo, la capacidad de recuperación y curación de nuestros tejidos es la que es. Un esguince de tobillo pasará por 2 días de fase inflamatoria, otra semana de proliferación y otras dos más para su remodelación. Nosotros podemos generar un "ambiente de recuperación óptimo", pero el tiempo que necesita para recuperarse es inamovible.



Fractura de muñeca



Del mismo modo, la mayoría de dolencias musculoesqueléticas asociadas a la postura en el trabajo tienen dos principales factores persistentes: la falta de movilidad en el puesto de trabajo y la actitud postural. Es complicado pensar que tomando un antiinflamatorio (AINEs) se nos vayan a aliviar los síntomas de forma definitiva, ya que un problema generado durante años es muy difícil solucionarlo en minutos.


De ahí la finalidad de este pequeño artículo de opinión. Entendemos que el tiempo es una variable muy cotizada hoy en día, en el que las horas en el trabajo, la conciliación familiar, llevar una casa y disfrutar un poco del ocio, hacen difícil disfrutar de su escasez. Pero no por ello hay que tomar siempre la vía más rápida en la solución de este tipo de problemas.


Un fármaco nos ofrece un remedio puntual sintomático, que se comporta como parche de un problema que persistirá en el futuro, ya que no estamos tratando la raíz del problema. No digo con ello que renunciemos de forma drástica a no tomar nunca medicación. Hay casos en los que sí es muy necesaria y son parte importante del tratamiento. Pero en la mayoría de dolores musculoesqueléticos de la población, la solución a la causa del problema es hacer a la zona débil, fuerte.


Ejercicio versus medicación


Esto nos llevará tiempo y esfuerzo, sí. Pero es ponerle remedio a la causa, no a las consecuencias derivadas de ella. Es elegir hacer bien las cosas, cuidarnos e invertir tiempo en lo verdaderamente importante, que somos nosotros.


Los fármacos constituyen una vía rápida de alivio de síntomas, pero no tratan la causa del problema y generan residuos metabólicos tóxicos para nuestros órganos como el hígado o el riñón. Ser conscientes de cuándo debemos tomarlos es competencia de los profesionales sanitarios. Pero tendremos que confiar en que se apueste más por los tratamientos activos mediante la actividad física y la fisioterapia, que por los remedios cortoplacistas que ahorran tiempo a los profesionales faltos de vocación y constituyen la falsa solución "fácil y rápida" pero temporal.


En casos como los anteriormente mencionados, los dolores musculares desaparecen si prestamos atención a nuestro cuerpo y lo cuidamos. Ejercicios de fuerza, estiramientos, factores psicosociales y tratamientos de fisioterapia serán la combinación perfecta para su tratamiento a largo plazo (1), en lugar de tomar antiinflamatorios que sólo tienen efecto a corto plazo frente al dolor muscular (1, 2).


Os dejo unas cuantas referencias bibliográficas donde podréis ver que el ejercicio terapéutico es el tratamiento de elección no sólo de la mayoría de afecciones musculoesqueléticas (3), sino de diabetes (4), afecciones cardiovasculares (5) o cáncer (6). Os animo a elegir cuidaros día a día, a tener unos buenos hábitos de vida saludable y veréis cómo pequeños cambios día a día repercuten positivamente en vuestra salud.


Es una carrera de larga distancia ya que los resultados no serán inminentes. Dependerá de la constancia y de la paciencia de cada uno. Es apostar por esfuerzo, autocuidado y regalarnos tiempo, que siempre tenemos para todo menos para nosotros mismos.





REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS


1. Babatunde, O. O., Jordan, J. L., Van der Windt, D. A., Hill, J. C., Foster, N. E., & Protheroe, J. (2017). Effective treatment options for musculoskeletal pain in primary care: a systematic overview of current evidence. PloS one, 12(6), e0178621.


2. Candia-Luján, R., & de-Paz-Fernández, J. A. (2014). ¿ Son efectivos los antiinflamatorios no esteroides en el tratamiento del dolor muscular tardío?. CienciaUAT, 9(1), 76-83.


3. Serna, V. H. A., Vélez, E. F. A., Arias, R. D. G., & Feito, Y. (2016). Effects of a high-intensity interval training program versus a moderate-intensity continuous training program on maximal oxygen uptake and blood pressure in healthy adults: study protocol for a randomized controlled trial. Trials, 17(1), 1-7.


4. DiMenna, F. J., & Arad, A. D. (2018). Exercise as ‘precision medicine’for insulin resistance and its progression to type 2 diabetes: a research review. BMC Sports Science, Medicine and Rehabilitation, 10(1), 1-23.


5. Vouillarmet, J., Marsot, C., Maucort-Boulch, D., Riche, B., Helfre, M., & Grange, C. (2019). Vascular Events and Carotid Atherosclerosis: A 5-Year Prospective Cohort Study in Patients with Type 2 Diabetes and a Contemporary Cardiovascular Prevention Treatment. Journal of Diabetes Research, 2019.


6. Pollán, M., Casla-Barrio, S., Alfaro, J., Esteban, C., Segui-Palmer, M. A., Lucia, A., & Martín, M. (2020). Exercise and cancer: a position statement from the Spanish Society of Medical Oncology. Clinical and Translational Oncology, 1-20.

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